/ miércoles 23 de junio de 2021

V I C I S I T U D E S

LOS POLÍTICOS Y LOS PAÑALES


Hay un pensamiento, de autor anónimo, que dice: “Todo es permisible en la política”, y más si estamos en México complementaria yo, sin dejar de ubicarnos en un contexto mundial, pues basta ver el horizonte sin fronteras, para percatarnos cómo está nuestro mundo en ese tenor.

Puede que haya países que no vivan el caos político como se está viviendo en todo el continente americano, de norte a ser y de este a oeste, sin embargo, el rubro de la política puede ser semejante por todo lo que se quiere hacer “en bien de la población, de la gente”, sin ir más allá de las necesidades prioritarias que todos, quienes llegan al poder quieren hacer, solventar la desigualdad que puede existir entre los connacionales, hablando mucho y haciendo poco.

Se buscan líderes sociales que en verdad vean por el pueblo, que tengan empatía para saber cómo viven sus ciudadanos, y ver hasta dónde pueden avanzar hacia un equilibrio social y económico, que realmente beneficie a todos.

Me llama poderosamente la atención lo que alguna ocasión mencionó José Mujica, expresidente de Uruguay, en una entrevista que le hicieron, por la forma en la que gobernó a su país, y por la forma en que vivía y se movía personalmente, como cualquier otro ciudadano, olvidándose del apelativo de presidente que ostentaba. Él mencionó tres cosas que pueden mover a cualquiera. Primero dijo: “En pocas palabras, aquel candidato que regala cosas para que lo sigan, no es un líder, es un comerciante de la propia política”. Hizo mención al candidato, más no sé si también se haya estado refiriendo a quien ya está en ese puesto de poder, que le fue otorgado, por lo que ofreció en campaña.

Luego hizo alusión a los partidos de izquierda que llegan a dirigir un país, estado o municipio, cuando dijo que: “La izquierda admira la pobreza, pero la pobreza ajena, porque de pobres no tienen nada”. Y es aquí mis estimados lectores, donde tendríamos que voltear nuestra cabeza hacia todos lados para ver, de dónde surgen tantos candidatos que hablan de esa pobreza, pero que ellos viven en condiciones muy favorable, por los recorridos políticos que tal vez tuvieron cuando pertenecieron a otros partidos políticos.

Y culminó con un tercer concepto que nos pone a reflexionar, más no sé si a temblar, cuando expresó: “Los buenos gobiernos no son los que usan impuestos de los trabajadores para dárselos a los flojos. Los grandes gobiernos son los que crean las condiciones para que todos tengan trabajo”. Aquí me atrevo a decir que “a buen entendedor pocas palabras”, en relación con lo que puede estar pasando en algunas latitudes de nuestro continente, incluyendo nuestro país, México.

Nuestro pueblo está cansado de ver en la política las mismas caras, los mismos personajes, que, porque ya tienen experiencia y son garantía, pero personalmente no lo veo así, pues debe darse la oportunidad a aquellos que en verdad tienen interés en participar, con ideas innovadoras y no tan restregadas como las que siempre escuchamos. No recuerdo quien lo dijo, pero lo que expresó, está como anillo al dedo, cuando se atrevió a mencionar que: “Los políticos y los pañales deben ser cambiados con frecuencia…..ambos por la misma razón”.

Mis queridos lectores, el Señor les bendiga y les dé su paz. Mtro. Armando

LOS POLÍTICOS Y LOS PAÑALES


Hay un pensamiento, de autor anónimo, que dice: “Todo es permisible en la política”, y más si estamos en México complementaria yo, sin dejar de ubicarnos en un contexto mundial, pues basta ver el horizonte sin fronteras, para percatarnos cómo está nuestro mundo en ese tenor.

Puede que haya países que no vivan el caos político como se está viviendo en todo el continente americano, de norte a ser y de este a oeste, sin embargo, el rubro de la política puede ser semejante por todo lo que se quiere hacer “en bien de la población, de la gente”, sin ir más allá de las necesidades prioritarias que todos, quienes llegan al poder quieren hacer, solventar la desigualdad que puede existir entre los connacionales, hablando mucho y haciendo poco.

Se buscan líderes sociales que en verdad vean por el pueblo, que tengan empatía para saber cómo viven sus ciudadanos, y ver hasta dónde pueden avanzar hacia un equilibrio social y económico, que realmente beneficie a todos.

Me llama poderosamente la atención lo que alguna ocasión mencionó José Mujica, expresidente de Uruguay, en una entrevista que le hicieron, por la forma en la que gobernó a su país, y por la forma en que vivía y se movía personalmente, como cualquier otro ciudadano, olvidándose del apelativo de presidente que ostentaba. Él mencionó tres cosas que pueden mover a cualquiera. Primero dijo: “En pocas palabras, aquel candidato que regala cosas para que lo sigan, no es un líder, es un comerciante de la propia política”. Hizo mención al candidato, más no sé si también se haya estado refiriendo a quien ya está en ese puesto de poder, que le fue otorgado, por lo que ofreció en campaña.

Luego hizo alusión a los partidos de izquierda que llegan a dirigir un país, estado o municipio, cuando dijo que: “La izquierda admira la pobreza, pero la pobreza ajena, porque de pobres no tienen nada”. Y es aquí mis estimados lectores, donde tendríamos que voltear nuestra cabeza hacia todos lados para ver, de dónde surgen tantos candidatos que hablan de esa pobreza, pero que ellos viven en condiciones muy favorable, por los recorridos políticos que tal vez tuvieron cuando pertenecieron a otros partidos políticos.

Y culminó con un tercer concepto que nos pone a reflexionar, más no sé si a temblar, cuando expresó: “Los buenos gobiernos no son los que usan impuestos de los trabajadores para dárselos a los flojos. Los grandes gobiernos son los que crean las condiciones para que todos tengan trabajo”. Aquí me atrevo a decir que “a buen entendedor pocas palabras”, en relación con lo que puede estar pasando en algunas latitudes de nuestro continente, incluyendo nuestro país, México.

Nuestro pueblo está cansado de ver en la política las mismas caras, los mismos personajes, que, porque ya tienen experiencia y son garantía, pero personalmente no lo veo así, pues debe darse la oportunidad a aquellos que en verdad tienen interés en participar, con ideas innovadoras y no tan restregadas como las que siempre escuchamos. No recuerdo quien lo dijo, pero lo que expresó, está como anillo al dedo, cuando se atrevió a mencionar que: “Los políticos y los pañales deben ser cambiados con frecuencia…..ambos por la misma razón”.

Mis queridos lectores, el Señor les bendiga y les dé su paz. Mtro. Armando

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