/ viernes 26 de abril de 2019

Fuente de Xochipili, sede de la séptima Le dîner en blanc

La fuente fue el lugar secreto que sorprendió a más de 4 mil asistentes a uno de los eventos más esperados del año 

Por séptimo año consecutivo un espacio secreto de la Ciudad de México se tiñó de blanco después de que un selecto grupo de personas se dieran cita en la segunda sección del Bosque de Chapultepec para llevar a cabo la ya famosa tradición francesa Le dîner en blanc.

Aunque el organizador Eduardo Uribe hace un año pensaba que estaba organizando el último picnic que llevaría a cabo con este concepto, según explica, las cosas se acomodaron para que la ya tradición no muriera y la gente se vistiera de blanco una vez más para compartir y disfrutar.

Bajo el entendido de que el evento es exitoso porque “la gente goza mucho el secreto y la sorpresa” fue que Le dîner en blanc fue materializada a lo largo del Paseo de los Compositores y la Fuente de Xochipilli entre jazz, luces de bengala, champagne y vino.

“Otro año más. Este lugar desde que lo vi dije ‘aquí tiene que haber un Dîne’, y hoy se está viendo realizado el sueño de hace varios años, es un gran privilegio realizar este evento” expresó Uribe en el evento.

Los más de 4 mil asistentes alistaron sus mesas, adornos y su cena con la que disfrutaron una templada noche al lado de celebridades, influencers, diseñadores y aquellos afortunados que alcanzaron un lugar a la cotizada fiesta en blanco.

La Ciudad de México es una de las más de 80 ciudades que realizan ésta peculiar cena y, para Uribe, lo que distingue a nuestro país de los demás es “la pasión del mexicano, gente que ha ido a otras ciudades sabe que no es lo mismo. Nos encanta bailar, convivir, compartir, eso distingue a México de las 85 ciudades que lo hacemos”.

Por séptimo año consecutivo un espacio secreto de la Ciudad de México se tiñó de blanco después de que un selecto grupo de personas se dieran cita en la segunda sección del Bosque de Chapultepec para llevar a cabo la ya famosa tradición francesa Le dîner en blanc.

Aunque el organizador Eduardo Uribe hace un año pensaba que estaba organizando el último picnic que llevaría a cabo con este concepto, según explica, las cosas se acomodaron para que la ya tradición no muriera y la gente se vistiera de blanco una vez más para compartir y disfrutar.

Bajo el entendido de que el evento es exitoso porque “la gente goza mucho el secreto y la sorpresa” fue que Le dîner en blanc fue materializada a lo largo del Paseo de los Compositores y la Fuente de Xochipilli entre jazz, luces de bengala, champagne y vino.

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