Tanga roja o amarilla para iniciar el año; esta tradición dice más de lo que crees

La tendencia de compra hacia uno u otro tono, pueden funcionar como un pequeño estudio social en el que se pueden conocer las preocupaciones de la población

Mayra Tristán | El Sol de San Luis

  · lunes 31 de diciembre de 2018

Prendas íntimas | Foto Norma Rivera

¿Roja o amarilla? O quizá ambas para atraer tanto el amor como la buena fortuna en el ámbito económico; la compra de prendas íntimas en estos dos tonos es una de las tradiciones que se manejan para el inicio de un nuevo año, y que en parte, reflejan las preocupaciones de la sociedad, indicó Alejandrina Cedillo Campos, vicepresidente de la asociación Nuestro Centro y propietaria de una tienda de lencería en San Luis Potosí.

La empresaria informó que cada cierre de año se incrementa la venta de prendas íntimas en color rojo y amarillo, por ejemplo, en este año el repunte ha sido de un 60%, “porque este dinamismo viene desde el Buen Fin”, ya que los potosinos han mejorado su cultura de compras y lo hacen con más tiempo, incluso comprando precios, calidad y textura para procurar que la prenda realmente sea del agrado de la persona a la que se le va a obsequiar, porque ese es otro de los “requisitos”, que la prenda para la buena fortuna sea regalada.

Mencionó que independientemente de si una prenda puede dar o no buena suerte en el amor o el dinero, recurrir a este ritual significa que la persona se “programa” para tener una mejor oportunidad laboral o para una relación de pareja el próximo año, “entonces no es negativo, al contrario, es positivo porque ya estás planeando, y recordemos que el éxito es planeación, es organización, es disciplina, entonces estás planeando la vida sentimental, económica”.

Por otro lado, señaló que la tendencia de compra hacia uno u otro tono, pueden funcionar como un pequeño estudio social en el que se pueden conocer las preocupaciones de la población, pues por ejemplo, mencionó que tras la recesión económica de 2008 prevaleció la compra de prendas amarillas, y esa tendencia se mantuvo los siguientes dos años, “entonces esto viéndolo en materia económica es un pequeño estudio de que la población realmente está preocupada por la situación económica”.


Por el contrario, Cedillo Campos manifestó que el año pasado el color que prevaleció fue el rojo, “el tejido social en las familias poco a poco ha ido decayendo, entonces a las familias les preocupa el tema de la pareja, el tema del amor”. En lo que corresponde a las ventas de este año, indicó que han estado a la par el amarillo y el rojo, lo cual atribuyó a que la tendencia en los intercambios ha sido regalar prendas en ambos colores; así que en rojo o amarillo, la actitud también será determinante para lograr los objetivos cada día del año.