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Jóvenes, prioridad del nuevo obispo

  • El Sol de Irapuato
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Por Oscar Reyes Rodríguez

IRAPUATO, Gto. El Obispo de Irapuato, Enrique Díaz Díaz, dijo que para buscar disminuir la situación de inseguridad y violencia que se vive en el estado, la Iglesia coadyuvará en la formación de las personas, sobre todo en los jóvenes, quienes son los que son atrapados por la delincuencia.

No obstante, refirió que la cuestión del combate a la inseguridad es responsabilidad exclusiva de las autoridades de los tres niveles de gobierno.

Nosotros no nos vamos a meter de policías ni vamos a cuidar lo de la inseguridad, pero sí nos corresponde a nosotros muy directamente la formación en los valores, sí nos corresponde el cuidado de las víctimas, la atención y el acompañamiento de las víctimas”.

Enrique Díaz Díaz refirió que la gente debe encontrar en la Iglesia ese espacio de atención a las víctimas, pues muchas veces lo que buscan es una palabra de aliento después de haber enfrentado una situación de crisis.

Yo creo que tenemos que seguir en ese camino, no nos corresponde formar policías, sí nos corresponde formar personas concretas, con valores y sí nos corresponde atender y apoyar a las víctimas, la queja más fuerte es esa, la víctima es victimizada por la delincuencia y después es más víctima de las circunstancias a las que tiene que enfrentarse, muchas veces en soledad y ahí deberemos estar nosotros para brindar apoyo”.

El Obispo de Irapuato comentó que será la juventud en la que pondrán más atención, para hacerla partícipes del cambio social que se requiere, pues dijo que los jóvenes son muy activos, inquietos, pero al verse afectados por la falta de oportunidades son arrastrados por la delincuencia y es ahí donde está el área de oportunidad en donde la Iglesia podría coadyuvar para cambiar el entorno social.

Hay angustia y desesperanza

Enrique Díaz Díaz dijo que actualmente las personas viven con desesperanza, angustia y desilución, todo ello provocado por la corrupción.

Veo con mucha tristeza que en nuestra sociedad se vive con angustia, hay perdido mucha esperanza y que se vive con angustia. La corrupción y la injusticia nos está ahogando.

Peor nada ganaremos con quejas inútiles si no nos comprometemos en hacer viva la palabra de Dios. Recientemente nos ha sacudido nuevos actos criminales, atentados a periodistas, sacerdotes, han aparecido nuevas formas de corrupción y la tentación es desalentarnos, pero no debe vencer la maldad, debemos caminar juntos y nuestras familias vulnerables necesitan encontrar fuerza y la Iglesia puede ayudar en eso”, sentenció el Obispo e Irapuato.