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Multitudinaria recepción dan feligreses al obispo

  • El Sol de Irapuato
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Por Oscar Reyes Rodríguez

IRAPUATO, Gto. (OEM-Informex). Irapuato tiene nuevo pastor de la Diócesis y de su Iglesia católica. Enrique Díaz Díaz llegó a Irapuato por designación del Papa Francisco para hacerse cargo de la Diócesis local y llevarla por nuevos rumbos, pero también para continuar con la consolidación de esta sede eclesial.

El reloj marcaba las 10:12 de la mañana y esa hora quedará registrada en la historia como el momento en que llegó a Irapuato Enrique Díaz Díaz para tomar posesión como segundo obispo de la Diócesis local.

Ya llegó, ya llegó, el señor obispo ya llegó”, cantaba doña Carmelita Mata, feligrés que todos los domingos va a misa a la Catedral de Irapuato y quien fue una de las 213 personas que acudió a hacer valla humana para recibir a Enrique Díaz Díaz.

Me siento muy contento. La verdad es que no me merezco este recibimiento, pero esto me motiva a trabajar arduamente. Quiero caminar con ustedes como el pastor que se me ha encomendado ser. No iré ni más adelante ni atrás, iremos todos juntos en este nuevo camino que habremos de andar, fueron las primeras palabras de Enrique Díaz Díaz a su llegada y que dio a El Sol de Irapuato.

Enrique Díaz Díaz subió a una camioneta que lo trasladaría a la parroquia de Nuestra Señora de la Soledad. El nuevo obispo de Irapuato iba flanqueado a su izquierda por el Nuncio Apostólico, Franco Coppola, y a su derecha lo acompañaba el obispo saliente, José de Jesús Martínez Zepeda.

De acuerdo con los primeros reportes de Protección Civil de Irapuato, unas mil 200 personas se postraron sobre las avenidas Guerrero y Revolución, por donde hizo su primer recorrido Enrique Díaz Díaz.

Globos blancos y amarillos saludaban a Enrique Díaz Díaz. Algunos, tras el paso del obispo de Irapuato, eran tronados de forma simultánea, lo que generaba un sonoro acompañamiento a los gritos, porras, cánticos y aplausos que los feligreses daban como bienvenida a Enrique Díaz Díaz.

Gente salía de sus balcones, de sus negocios, muchos se subían a bancas o cualquier desnivel que hubiera sobre la avenida Guerrero para saludar al nuevo Obispo de Irapuato.

En la avenida Revolución, esquina con Ramón Barreto de Tábora, Enrique Díaz Díaz bajó de la camioneta en la que viajaba. Caminó por la calle Ramón Corona para poder entrar a la Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad.

A mí me gusta caminar, si por mí hubiera sido, hago el recorrido a pie. Pero ya habrá tiempo de recorrer esta tierra hermosa. Creo que podemos hacer mucho en Irapuato para consolidar esta Diócesis. Muchas gracias por su recibimiento”, sentenció Enrique Díaz Díaz, antes de visitar a la Patrona de Irapuato, la Virgen de la Soledad.