Dan otros 18 años de prisión al “Comandante Emilio” en Chile

Regresará de inmediato a la cárcel de Acámbaro para continuar con su pena de 60 años en México; Tiene 58 años de edad

Israel Alatorre | El Sol de León

  · jueves 1 de septiembre de 2022

Foto: Cortesía


León, Gto.- Raúl Escobar Poblete, mejor conocido como el “Comandante Emilio”, fue condenado a 18 años de prisión en su país natal Chile, por el homicidio del senador Jaime Guzmán.

El Comandante Emilio estuvo escondido en San Miguel de Allende Guanajuato por más de 20 años, donde se le capturó y puso en prisión por 60 años por el delito de secuestro de una ciudadana francesa.

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Las autoridades mexicanas otorgaron la extradición el año pasado para que también fuera llevado a juicio en su país natal. Con 58 años de edad, acumula dos penas y un total de 78 años de cárcel.

Este 29 de agosto del 2022, Escobar Poblete fue hallado culpable en Chile del homicidio del senador Guzmán, cometido el 1 de abril de 1991 en la Universidad Católica.

El ministro Guillermo de la Barra lo declaró culpable del delito de atentado terrorista con resultado de muerte, y deberá de regresar a México de inmediato, donde fue extraditado en septiembre de 2021 y sentenciado por secuestro el 14 de junio del 2019, para cumplir con su pena de 60 años por el acuerdo de entrega temporal entre ambas naciones.

PENAL DE OCAMPO EN GUANAJUATO LO ESPERA

El ex integrante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, que se opuso al gobierno de Augusto Pinochet, fue primeramente sentenciado en México por el secuestro de la ciudadana franco estadounidense Nancy Michel Kendall.

Según la justicia chilena representada por el juez de la Barra, el comandante “no negó de manera explícita su participación en el ilícito”, y en cambio se dedicó a argumentar que fue “justo” su acto en abril de 1991 que terminó con la vida del senador Guzmán, ideólogo del régimen de Pinochet.

Desde su captura el 30 de mayo de 2017 y hasta su extradición en septiembre del 2021 (más de cuatro años), el Comandante Emilio estuvo en la cárcel de Guanajuato “Centro de Reinserción Social Federal de Ocampo”, a donde deberá regresar y cuando cumpla su condena en México deberá ser extraditado a su natal Chile para cumplir la segunda pena de 18 años.

Junto con el Comandante Emilio, también estuvo oculto por 17 años en San Miguel de Allende su compañero Ricardo “El negro” Palma Salamanca, quien también fue testigo del asesinato del senador Guzmán, co fundador de la Unión Democrática Independiente pinochetista.

El Negro Palma escapó de San Miguel de Allende en 2017 a Francia, donde fue extraditado a Chile para también ser juzgado por el caso Guzmán.

LA CAPTURA EN SAN MIGUEL DE ALLENDE

Nancy Michel Kendall, ciudadana Franco Estadounidense de 61 años, fue secuestrada por los chilenos “Comandante Emilio” y “Negro Palma” el 13 de marzo de 2017 en Calzada de la Aurora en la Colonia Guadalupe en San Miguel de Allende, donde la tuvieron en cautiverio por 78 días, gracias a la buena voluntad de un taxista quien denunció a la policía un hecho extraño que llevó al paradero de la banda de secuestradores.

La mujer fue llevada a Circuito Azucena número 22 en el Fraccionamiento La Vista, siete kilómetros de distancia de donde fue levantada, rumbo a Dolores Hidalgo.

La prisión de Nancy era una de las dos habitaciones que fueron cubiertas con cobijas sus bardas, y en el centro colocaron un colchón para que durmiera, y encerrada por cuatro bases de cama que formaron una segunda jaula de prisión. Los secuestradores pedían por el rescate seis millones de dólares.

El 30 de mayo del 2017 Escobar Poblete, alias el “Comandante Emilio”, cometió el error de cortarle un dedo a Nancy y lo envió con uno de sus cómplices con un taxista de la ciudad para entregarlo al esposo Alain, quien estaba en el Hotel Nirvana esperando el mensaje.

Raúl Escobar se dedicó a seguir al taxista en una camioneta blanca hasta que entregara el paquete, pero el taxista se percató de la persecución y en la gasolinera de Calzada de la Estación con Libramiento José Manuel Zavala llamó a la policía, tras haber destapado el paquete y descubierto el dedo.

El secuestrador también paró a cargar gasolina para vigilar de cerca los movimientos del taxista y en pocos minutos fue arrestado por los municipales.

El taxista entregó el paquete con el dedo de la mujer, misma que fue liberada esa tarde, a casi tres meses de su secuestro.